Thirty-Fourth Sunday in Ordinary Time: Solemnity of Christ the King, Year A-2017

From Vincentian Encyclopedia
Evangelizer of all kinds of poor people

Jesus is the Evangelizer of the poor. All those who live announcing the Good News to the poor belong to him and are heirs to the kingdom.

Jesus goes around to all towns and villages. He teaches in the synagogues and proclaims the Gospel of the kingdom. Moreover, he cures every disease and illness. Yes, he goes about doing good. One can say, then, that he is an Evangelizer “by words and by works” (SV.EN XII:78).

That is because Jesus is as merciful as the Lord God who has sent him. The distinctive feature of this God is mercy (SV.EN XI:328). That is why he hears the cry of those who complain against their oppressors and knows very well their suffering. He also carries out justice for orphans and widows. He befriends immigrants, besides, feeding and clothing them. And like a good and caring shepherd, the Lord God himself takes care of his people.

So, it is not surprising that Jesus pities the crowds who are without a shepherd to tend and gather them. His compassion prompts him to send his disciples and to give them authority to do what he does. Jesus, then, does not only help the poor in every way. He sees to it also that others help them likewise.

Everyone who belongs to Jesus proves it through his or her commitment to help the needy, to be an evangelizer.

As the Father sends him, so does the Evangelizer of the poor sends his followers. Jesus wants those who belong to him to be one with him and the Father. And this becomes a reality when Jesus’ followers do his and the Father’s work. One with Jesus and the Father, they also contribute to God being all in all.

And to work as does the Evangelizer of the poor is what is decisive. What is decisive is not one’s social standing, personal talent or success attained over the years (José Antonio Pagola). What is decisive is the practical and supportive love for those in need of help. And all those who, whether believers or unbelievers, relieve the suffering of the poor are surely heirs of the kingdom.

Lord Jesus, may we never shame those who have nothing nor let them go hungry. Grant that in that way our celebration of your Supper may be pleasing to you.


26 November 2017

34th Sunday in O.T. (A) – Jesus Christ, King of the Universe

Ezek 34, 11-12. 15-17; 1 Cor 15, 20-26. 28; Mt 25, 31-46


VERSIÓN ESPAÑOLA

Evangelizador de los pobres de toda clase

Jesús es el Evangelizador de los pobres. Son de él y herederos de su reino todos cuantos viven anunciando la Buena Nueva a los pobres.

Jesús recorre todos los pueblos y aldeas. Enseña él en las sinagogas y proclama el Evangelio del reino. Sana además toda clase de enfermedades y dolencias. Pasa él, sí, haciendo el bien. Así que se puede decir que es Evangelizador «de palabra y de obra» (SV.ES XI:393).

Es que Jesús es tan compasivo como el Señor Dios que le ha enviado. Lo propio de este Dios es la misericordia (SV.ES XI:253). Por eso, oye él el clamor de los oprimidos y se fija en sus sufrimientos. Hace justicia también a los huérfanos y a las viudas. Ama además a los inmigrantes, alimentándoles y vistiéndoles. Y cual pastor bueno y solícito, el Señor Dios cuida él mismo en persona a su pueblo.

No extraña, pues, que se compadezca Jesús de las gentes que están extenuadas y abandonadas como ovejas sin pastor. Y esta compasión lo impulsa a enviar a sus discípulos y darles autoridad para que hagan ellos lo que él. Jesús, entonces, no solo asiste a los pobres de todas las maneras; procura también que los demás les asistan asimismo.

Los de Jesús se acreditan por su dedicación a la asistencia de los necesitados, por su celo evangelizador.

Como el Padre lo ha enviado, así envía el Evangelizador de los pobres a los suyos. Quiere Jesús que los suyos sean uno con él y con el Padre. Y esto se realiza cuando el obrar de los discípulos es el de Jesús mismo, es el del Padre mismo. Siendo uno con Jesús y con el Padre, los discípulos contribuyen también a que Dios sea todo en todos.

Y obrar como el Evangelizador de los pobres y como Dios mismo, esto es lo decisivo. Según José Antonio Pagola, lo decisivo «no es la condición social, el talento personal o el éxito logrado a lo largo de los años. Lo decisivo es el amor práctico y solidario a los necesitados de ayuda». Y son herederos del reino, por supuesto, todos cuantos, sean creyentes o no creyentes, alivian el sufrimiento del los pobres.

Señor Jesús, que nosotros no avergoncemos jamás a los que no tienen nada ni dejemos que ellos pasen hambre. Haz que así sea grata a tus ojos nuestra celebración de tu Cena.


26 Noviembre 2017

34º Domingo de T.O. (A) – Jesucristo, Rey del Universo

Eze 34, 11-12. 15-17; 1 Cor 15, 20-26. 28; Mt 25, 31-46