Third Sunday in Ordinary Time, Year A-2020

From Vincentian Encyclopedia
Following Jesus Christ Genuinely

Jesus opens our minds so that we may understand Scriptures. This understanding is crucial to our knowing and following Jesus.

God calls us out of pure mercy though we easily fall down (SV.EN IX:284). And it is on God’s infinite goodness that we rely to persevere. In other words, following Jesus, or doing anything good, for that matter, is due to God’s initiative and grace.

And so, it is Jesus who calls Peter and Andrew, and James and John. And doing their part, the four fishermen answer the call right away; they begin following him. They are really the first Christians, for being a Christian means, first of all, following Jesus Christ.

Following Jesus, Peter, Andrew, James and John and the others slowly but surely get to know Jesus up close. They also, of course, see the way he lives. He lives simply, trusting in Divine Providence and also in the goodness of others. So, he asks, seeks, knocks as he goes around, teaching, proclaiming the Good News of the kingdom and healing people.

And one important teaching that Jesus gives to his followers is that he will suffer, die and rise after three days. But they have a tough time understanding even though he teaches this three times. And they stay not understanding, and remain in fear and shock, when his prediction comes true. It is only when the risen Jesus opens their minds to Scriptures that they then come to understand.

Following Jesus means knowing him.;

Pope Francis highlights the importance of Scriptures to our being Christians. And that is why for the first time we are holding today the Sunday of the Word of God. We need Jesus to take the initiative and open our minds to understand Scriptures in depth.

But we also are to do our part. We must read Scriptures ourselves, aware that not to know the Scriptures is not to know Christ. It is not enough to know Scriptures second-hand from others’ reading of them. Meeting the Jesus of Scriptures, we can better find out what he would do if he were in our place (see SV.EN XI:314).

Needless to say, not knowing Jesus, we run the risk of following the wrong Jesus. We may even find shocking that Jesus gives his body up and sheds his blood. And we may end up looking at the Mass as a rite that magically calls up “the god from the machine.”

Lord Jesus, your word is a lamp for our feet and a light for our path. Grant that, following you, we may bring Good News to the poor and light to those in darkness. Make us also your tools of forgiveness, healing, unity and peace.


26 January 2020

3rd Sunday in O.T. (A)

Is 8, 23 – 9, 3; 1 Cor 1, 10-13. 17; Mt 4, 12-23


VERSIÓN ESPAÑOLA

Seguimiento genuino a Jesucristo

Jesús nos abre el entendimiento para que comprendamos la Sagrada Escritura. Esa comprensión es decisiva para nuestro conocimiento y nuestro seguimiento de Jesús.

Aunque somos débiles y nos caemos fácilmente, Dios nos llama por pura misericordia (SV.ES IX:332). Y de su infinita bondad fiamos también para perseverar. Es decir, el seguimiento a Jesús, o toda obra buena realmente, se debe a la iniciativa y la gracia de Dios.

Así pues, es Jesús quien llama a Pedro y a Andrés y luego a Santiago y a Juan. Y cumpliendo con su parte, los cuatro pescadores responden en seguida a la llamada; se emprenden en su seguimiento de Jesús. Son ellos los primeros cristianos realmente, pues ser cristiano significa, antes que nada, seguimiento a Jesucristo.

El seguimiento a Jesús lleva a los cuatro y a los demás discípulos de manera lenta pero segura a conocerle de cerca. Por supuesto, ven también la forma de ser y vivir de Jesús. Vive él sencillamente, confiado en la Divina Providencia y asimismo en la bondad de los vecinos. Así que pide, busca y llama mientras recorre pueblos y aldeas enseñando, proclamando el Evangelio del reino y curando toda enfermedad y toda dolencia de la gente.

Y una enseñanza que Jesús les imparte a sus seguidores es la predicción de su pasión, muerte, y resurrección a los tres días. Pero les resulta muy difícil entender lo que se les dice aun repetido tres veces. Y así quedan sin entender, asustados y escandalizados, al cumplirse la predicción. Solo logran comprender al abrirles Jesús resucitado el entendimiento.

El seguimiento a Jesús supone conocimiento.

El Papa Francisco pone de relieve la importancia de la Sagrada Escritura para nuestra identidad cristiana. Por eso, por primera vez celebramos hoy el Domingo de la Palabra de Dios. Es necesario que Jesús tome la iniciativa y nos abra el entendimiento para que comprendamos profundamente la Sagrada Escritura.

Pero tenemos que hacer nuestra parte. Nosotros mismos debemos leer las Escrituras, dándonos cuenta de que «la ignorancia de las Escrituras es ignorancia de Cristo». No nos basta con conocerlas de segunda mano, es decir, de las lecturas de ellas por parte de otras personas. Encontrándonos con el Jesús de la Sagrada Escritura, tendremos mayores posibilidades de descubrir qué haría él si estuviera en nuestro lugar (véase SV.ES XI:240).

De más está decir que sin conocer a Jesús, correremos el riesgo de que nuestro seguimiento no sea a Jesús sino a otro. Puede ser también que nos escandalice que él entregue su cuerpo y derrame su sangre. Tal vez tomemos además la Misa por un rito que mágicamente hace aparecer «el dios de la máquina».

Señor Jesús, lámpara es tu palabra para nuestros pasos y luz en nuestro sendero. Concédenos a los que buscamos perseverar en tu seguimiento traer la Buena Noticia a los pobres y la luz a los que caminan en tinieblas. Y haz de nosotros instrumentos de tu perdón, tu sanación, tu unidad y tu paz.


26 Enero 2020

3º Domingo de T.O. (A)

Is 8, 23 – 9, 3; 1 Cor 1, 10-13. 17; Mt 4, 12-23