Sixth Sunday of Easter, Year C-2019

From Vincentian Encyclopedia
Keeping the Word of Peace and Fellowship

Jesus is the one through whom God speaks definitively to his people. Listening to Jesus and keeping his word leads to peace and fellowship.

Jesus goes on to say goodbye to his followers. And they must be listening very attentively in view of fondly recalling and keeping his word later. He is, after all, not only comforting them but also giving them instructions before he dies.

And so that neither trouble nor fear may take hold of his followers’ hearts, Jesus highlights the importance of love. ‘Love’ shows up five times in today’s Gospel reading and five more times in the rest of Jn 14. Keeping themselves in love with him is what matters, teaches Jesus.

Those who truly love Jesus cannot help keeping his word. And such heedful love further assures them of the Father’s love and forthwith makes him and Jesus dwell within them. They hear, then, the Father’s word while they hear Jesus. Also, with the Father and Jesus dwelling within them, they shall never be shaken.

And they should be even more courageous because of the Spirit, whom the Father will send in Jesus’ name. And at his pleading. The Spirit will also teach them everything, remind them of Jesus’ teaching, and will speak and stand up for them.

There is nothing, then, that should hinder Jesus’ followers from keeping their peace, or better, Jesus’ peace. For their peace is really the peace that he gives. It is not the peace that the powerful impose upon those they have vanquished, on victims of injustice and lies. Rather, it is the peace that comes from keeping the teaching that Jesus embodies, namely, that greatness lies in service. That being first means being the slave of all.

And if this is not so among us, his followers today, we will end up neither keeping Jesus’ word nor loving him.

Lord Jesus, make us unflagging in keeping your word and showing our love for you. Grant that, true to your word, we may never play the master (SV.EN XI:313) nor bite and devour one another. With the Holy Spirit guiding us, may we not read into, or out of, the Scriptures, our own conservative or liberal leanings. Do not let us burden others either with the baggage that comes from our culture, psychology or upbringing. And count us among those servants whom you will have sit at table in the new Jerusalem.


26 May 2019

Sixth Sunday of Easter (C)

Acts 15, 1-2. 22-29; Rev 21, 10-14. 22-23; Jn 14, 23-29


VERSIÓN ESPAÑOLA

Guardar la palabra de comunión y paz

Jesús es el que por quien Dios definitivamente habla a su pueblo. Escuchar a Jesús y guardar su palabra lleva a la comúnion y la paz.

Continúa despidiéndose Jesús de sus discípulos. Y seguramente le están escuchando muy atentos para que luego puedan recordar y guardar su palabra. Después de todo, Jesús no solo los conforta, sino que también les comunica sus últimas instrucciones antes de morir.

Y para que no se les turbe el corazón a los discípulos ni tengan miedo ellos, destaca Jesús la suma impotancia de que ellos le amen. «Amar» o «amor» se encuentra cinco veces en el evangelio de hoy día y cinco veces más en el resto de Jn 14. Según el Maestro, permanecer ellos en su amor es lo que cuenta sobre todo.

Quienes de verdad aman a Jesús no pueden menos que guardar su palabra. Y ese amor observante les asegura además del amor del Padre y lleva en seguida a que el Padre y Jesús hagan morada en ellos. Oyen, entonces, la palabra del Padre cuando escuchan a Jesús. Y una cosa más, morándose en ellos el Padre y Jesús, no vacilarán los discípulos.

Y aún más valientes han de ser a causa del Espíritu que el Padre les enviará en nombre de Jesús y a petición de éste. El Espíritu también les enseñará todo, les recordará las enseñanzas de Jesús, y hablará por ellos y los defenderá.

Nada, entonces, puede impedirles a los seguidores de Jesús mantenerse en paz, o mejor dicho, en la paz de Jesús. Pues su paz es realmente la paz que él les da. No es la paz que los poderosos imponen a los vencidos por ellos, víctimas de la injusticia y las mentiras. Es, más bien, la paz que produce la guarda de la enseñanza, encarnada por Jesús, de que la grandeza está en el servicio. De que ser el primero quiere decir ser el esclavo de todos.

Y si no es así entre nosotros que nos decimos seguidores de Jesús, terminaremos sin guardar su palabra y sin amarle.

Señor Jesús, haz que procuremos guardar, sin cejar, tu palabra y mostrarte nuestro amor. Ojalá no tengamos jamás la pasión de parecer el maestro (SV.ES XI:238) ni nos mordamos ni nos devoremos unos a otros. Concédenos, guiados por el Espíritu Santo, no interpolar en las Escrituras, ni extrapolar de ellas, nuestras inclinaciones, sea conservadoras sea progresistas. No nos permitas imponer a los demás cargas propias de nuestra cultura, sicología o crianza. Y cuéntanos entre tus criados a quienes harás sentar a la mesa en la nueva Jerusalén.


26 Mayo 2019

6º Domingo de Pascua (C)

Hech 15, 1-2. 22-29; Apoc 21, 10-14. 22-23; Jn 14, 23-29