Sixteenth Sunday in Ordinary Time, Year C-2019

From Vincentian Encyclopedia
Necessary, Only Jesus Is Necessary

Only Jesus is necessary. The men and the women who hear and follow him make the right choice that no one can take away from them.

Jesus says that it is necessary that he suffers greatly in Jerusalem. And in due time he makes up his mind to go there. But on the way there with his followers, he goes into a village where Martha welcomes him in her home.

At home with Martha was her sister Mary. There are only three of them. For there is no mention of anyone else. It is the women’s hour, as it was when Mary visited Elizabeth (J.A. Pagola). Jesus gives Martha and Mary a leading role that society hardly gives to women.

No doubt, part of the teaching is that it is necessary that we overcome sexism. In the same way that we must get over racism, as the parable of the Good Samaritan teaches also. Even though, or because, sexism and racism have turned up in high places.

Women friends and followers of Jesus are as necessary as men friends and followers.

Martha and Jesus are undoubtedly trusting friends. That is why she can scold him gently. And that is why he also can correct her, lovingly saying her name twice. She is as worthy of his friendship as any of his male followers.

And Jesus is not at all pitting Mary’s listening against Martha’s doing. After all, one has to hear and do the word (Jas 1, 22). What he warns against is “indiscreet zeal” that leads to burn-out (The Way of Vincent de Paul 68).

Mary, on the other hand, takes the stance of the disciple as she sits at the teacher’s feet, listening. She is, then, a model follower; she listens to the Word. And no one can take this away from her. Yes, powerful people took away from women roles that were theirs before. But Providence turns to women again and again, so that they may do what is necessary to help the neediest (see SV.EN XIIIb:432).

Yes, Jesus calls both men and women to listen to him as his friends and followers.

And both men and women are to understand that only Jesus is necessary.

In simple Vincentian terms, Jesus Christ is our father, our mother, and our all (SV.EN V:537). He is himself our strength and our life, our leader and our guide (SV.EN VIII:20; SV.EN XI:43). Also, he is the rule of the mission, and it is up to us to listen to his words (SV.EN XII:110). Is there, then, a friend better than he whom we should welcomes as guest and to whom we must listen as our teacher? And no reflection, commentary, devotion or social media post can take his place.

Lord Jesus, we feed on your word and sacrament. Make us know even more that only you are necessary.


21 July 2019

16th Sunday in O.T. (C)

Gen 18, 1-10a; Col 1, 24-28; Lk 10, 38-42


VERSIÓN ESPAÑOLA

Necesario, solo Jesús es necesario

Solo Jesús es necesario. Los hombres y las mujeres que le escuchan y siguen hacen la mejor elección y ésta no les será quitada.

Anuncia Jesús que es necesario que padezca mucho en Jerusalén. Y llegado el debido tiempo, toma él la decisión de ir allí. Pero mientras va de camino con sus discípulos, entra en una aldea donde lo recibe Marta en su casa.

Está en casa con Marta su hermana María. Solo tres están presentes. Pues nada se menciona de algún otro. Es la hora de las mujeres, como lo era también cuando visitó María a Isabel (J.A. Pagola). Jesús da a Marta y a María el protagonismo que la sociedad apenas les da a las mujeres.

Sin duda, se nos enseña en parte que es necesario que superemos el sexismo. Así como tenemos que sobreponernos al racismo, lo que enseña también la parábola del Buen Samaritano. Esto lo debemos hacer aunque o precisamente porque el sexismo y el racismo se han infiltrado en las altas esferas.

Es necesario que haya tanto amigas y seguidoras de Jesús como amigos y seguidores.

Son amigos seguramente Jesús y Marta. Lo que explica por qué puede regañar suavemente Marta a Jesús. Y por qué Jesús puede corregir también a Marta, repitiendo con cariño el nombre de ella. Es tan digna de su amistad como cualquier discípulo.

Y no contrapone Jesús el escuchar de María al hacer de Marta. Después de todo, hay que escuchar la palabra y llevarla a la práctica (Stg 1, 22). Quiere Jesús que se guarde Marta de todo «celo indiscreto» que lleve a lo que se llama «un caso quemado» (Robert P. Maloney, C.M.).

María, en cambio, tomando la postura del discípulo, se sienta a los pies del maestro, escuchando. Ella es modelo, entonces, del discípulo; escucha ella la Palabra. Y esto no le será quitado. Cierto, los poderosos les quitaron a las mujeres ministerios que antes ejercitaban. Pero la Providencia se dirige a ellas una y otra vez para que asistan a los más necesitados (SV.ES X:953).

Jesús llama, sí, a los hombres como a las mujeres para que le escuchen como amigos y seguidores.

Y tanto los hombres como las mujeres han de entender que solo Jesús es necesario.

En términos sencillos vicencianos, Jesucristo es nuestro padre, nuestra madre y nuestro todo (SV.ES V:511). Él mismo es nuestra fuerza y nuestra vida y el que nos dirige y guía (SV.EN VIII:19; (SV.ES XI:468). Es también la regla de la misión, y nos toca estar atentos a sus palabras (SV.EN XI:429). ¿Habrá, pues, un amigo mejor que él a quien debemos recibir como a huésped y a quien hemos de escuchar como a maestro? Y no lo puede reemplazar ningúna reflexión, comentario, devoción o publicación en las redes sociales.

Señor Jesús, nos alimentamos de tu palabra y de tu sacramento. Haz que seamos más conscientes de que solo tú eres necesario.


21 Julio 2019

16º Domingo de T.O. (C)

Gén 18, 1-10a; Col 1, 24-28; Lc 10, 38-42