Second Sunday of Lent, Year B-2021

From Vincentian Encyclopedia
Walk before the Lord with Faith

Jesus gives us a model to follow so that we may do what he does. We only need to walk with him to learn to walk before the Lord.

One can guess that Abraham cannot help to walk sometimes with nearby peoples. It would be odd, then, if he does not know that they make burnt offerings of their children (see Dt 18, 10).

Maybe it is due to this that he does not question the Lord who asks him to offer his beloved son as a holocaust. For if the gods of the Gentiles ask them to sacrifice their children, then, why not the Lord? He also has power over life and death.

But what better explains why Abraham stays calm is his faith. Faith makes him obey and walk before the Lord and be ready to do his bidding.

Yes, Abram obeys what the Lord tells him to do. So, then, he leaves the land of his kinsfolk and his father’s house (Gen 12, 1. 4). Due to his faith, God counts him as one who has done what is right (Gen 15, 6). And to return to today’s topic, his reply to God, “Here I am!” shows clearly that he is ready.

So, early the next morning, he starts to get ready to do what the Lord has asked. He reasons that God can raise even from the dead (Heb 11, 19). Hence, the test proves him true (Sir 44, 20).

To walk with Jesus, our leader (SV.EN XI:43) so as to walk before God

Abraham, yes, believes, against all hope, that he will be the father of many nations (Rom 4, 18). Never mind that he is asked to sacrifice his only son. His faith does not break in the midst of hopelessness.

And this is the faith that those with the mission to bring the Good News to the poor are to have. These missionaries shall stand on the truth that the one who gives them his word never deceives (CRCM II:1).

Hence, we are to be quite sure that the Lord will fulfill his promises. Even when it seems we are about to lose everything (CRCM II:2). No, God does not let anything happen for no reason (SV.EN VII:304). If God does not spare his only Son, how can he deny us anything?

And to have faith to the full means to walk with Jesus. He is “God-with-us.” That is why those who see him see the Father; he is in the Father, and the Father is in him. All this means that to be with him is to walk before God.

Jesus also embodies what to walk in the sight of the Lord means. He is the leader and perfecter of faith (Heb 12, 2). And like Abraham, he believes that God can raise the dead.

And this belief is quite personal to him. That is to say, he believes and prays to the one who can save him from death. And on the strength of this faith, he gives his body up and sheds his blood for us who are poor. He carries out, then, what God does not let happen to Abraham’s only son.

And he shows us, too, what it means to live, grow up and be transfigured to the full with him.

Lord Jesus, make us walk on the path that leads us to be at the Father’s beck and call.


28 February 2021

Second Sunday of Lent (B)

Gen 22, 1-2. 9a. 10-13. 15-18; Rom 8, 31b-34; Mk 9, 2-10


VERSIÓN ESPAÑOLA

Caminar con fe en presencia del Señor

Jesús nos da ejemplo para que hagamos lo que él.  Solo hemos de caminar con en él para aprender a caminar ante el Señor.

Por supuesto, Abrahán no puede evitar caminar a veces con los pueblos vecinos. Sería curioso, pues, si no se diese cuenta él de que ellos inmolan a hijos o hijas (véase Dt 18, 10).

Sea por eso tal vez que no cuestione él al Señor que le pide sacrificar a su hijo amado. Pues si los dioses de los gentiles exigen inmolaciones de hijos o de hijas, ¿por qué no el Señor? Tiene poder él también sobre vida y muerte.

Pero la fe de Abrahán mejor explica su calma. La fe le hace obedecer y caminar en presencia del Señor y ponerse a plena disposición del Señor.

Obedece, sí, Abrán lo que se le ha dicho. Sale, entonces, de su tierra y de la casa de su padre (Gén 12, 1. 4). El creer al Señor se le cuenta en su haber (Gén 15, 6). Y en cuanto al tema de hoy, su listeza queda patente en la respuesta que da al Señor: «Aquí me tienes».

Al día siguiente, pues, se levanta temprano Abrahán para hacer lo que se le ha dicho. Razona que Dios tiene el poder hasta resucitar a los muertos (Heb 11, 19). Así pues, se halla él fiel en el día de la prueba (Eclo 44, 20).

Caminar con Jesús, nuestro líder (SV.FR XI:53) para caminar ante Dios

Cree Abrahán, sí, contra toda esperanza, que será padre de muchas naciones (Rom 4, 18).  No obstante que a él se le pide que inmole a su hijo único.  Su fe no se quiebra en medio de la desesperanza.

Y esa es la fe que han de tener también los con misión de llevar la Buena Nueva a los pobres. Los misioneros se fundarán en la verdad de que nunca engaña el que les da su palabra de honor (RCCM II:1).

Por lo tanto, hemos de tener por cierto que el Señor cumplirá sus promesas. Aun cuando nos parezca que todo está a punto de perderse (RCCM II:2). No, no deja él que pase algo sin razón (SV.ES VII:249). Si Dios no perdona a su Hijo único, ¿cómo nos va a negar algo?

E imbuirnos de fe es caminar con Jesús. Él es, sí, «Dios-con-nosotros».  Es por eso que los que lo ven ven al Padre; él está en el Padre y el Padre en él.  Quiere decir esto que estar con él es caminar ante Dios.

Jesús también es, en persona, el caminar ante el Señor. Inicia él y completa la fe (Heb 12, 2). Y al igual que Abrahán, cree él que Dios puede resucitar a los muertos.

Pero le resulta bien personal ese creer, pues se trata de su propia muerte.  Es decir, cree y presenta oraciones al que le puede salvar de la muerte (Heb 5, 7).  Así confirmado en la fe, Jesús entrega su cuerpo y derrama su sangre por nosotros, los pobres.  Se lleva a cabo, pues, lo que no deja Dios que pase al hijo único de Abrahán.

Y se nos da a conocer también lo que es vivir, crecer y ser transfigurado de verdad con Cristo.

Señor Jesús, haznos caminar por la senda que nos lleve a estar a plena disposición del Padre.


28 Febrero 2021

Domingo 2º de Cuaresma (B)

Gén 22, 1-2. 9a. 10-13. 15-18; Rom 8, 31b-34; Mc 9, 2-10