Fifteenth Sunday in Ordinary Time, Year B-2021

From Vincentian Encyclopedia
Choose the One Who Chooses Us First

Jesus leads and completes the mission of those he sees fit to choose on his own initiative. They, in turn, keep their eyes on him; he shows them to be like him and do as he.

It is Jesus who takes the initiative to choose his apostles, missionaries or those he sends. In fact, he sends them to preach the good news “by words and by works” (SV.EN XII: 78).

And he sends them out two by two. It means that theirs is a community task. Besides, he appoints them to witness to him and be his presence in their midst (Mt 18, 16. 20).

But, of course, to be Jesus’ witness and presence in person implies intimate knowledge of him and deep bond with him. That is why one must not lose sight of him. Missionaries are to choose with greater awareness the one who does not hesitate to choose them. If they do not choose him, it will not be easy for them to be like him. Nor will it be easy for them to do as he.

We can choose Jesus since he chooses us first.

Yes, those whom Jesus does choose and send must resemble him; they should choose him. He is their inspiration and model. And he is the first to go around to preach, teach and heal (Mk 1, 38-39; 6, 6). Hence, missionaries are “to reach all the ‘peripheries’ in need of the light of the Gospel” (EG 20). They will make it clear that the authority that Jesus gives them is meant to “free people from what enslaves, oppresses and dehumanizes them.”

And the missionaries will be like the one who embodies trust in the Father. Hence, they will not worry about what to eat and drink, or what to wear. Nor will they give appearance of being opportunists looking for the best deal. They will seek first God’s kingdom and his justice. For they are to trust that all will be given them besides; they will not worry about tomorrow.

They will take with them only what they need. And this will also make for their being free and light as they go to their mission. They are not to be among those who are settled in safe places. It is hard for these to leave their installations and change their structures. Worries about their own security can make them deaf, like Amaziah, to God’s word that demands justice.

Those whom Jesus sends are to do as Amos. They will not flinch in the face of rejection. But they will insist on the new and right that God wants to bring in. They will acknowledge, too, that the Good News will not be seen as good if the rigid impose it. It should bring peace and freedom.

They should not forget, besides, that success is due to God’s grace (SV.EN VII:305). And this has its moments (SV.EN II:499).

Lord Jesus, grant that we choose those who are poor and take them as our “lords and masters” (SV.EN X:215). We shall thus be like you and do as you. Make us grasp also the greatest moment of God’s grace. That is to say, when you give up your body and shed your blood for the sake of God’s kingdom and justice.


11 July 2021

15th Sunday in O.T. (B)

Am 7, 12-15; Eph 1, 3-14; Mk 6, 7-13


VERSIÓN ESPAÑOLA

Escoger al que nos escoge primero

Jesús es el que inicia y completa la misión de los que a quienes se digna escoger por pura iniciativa suya. Ellos, a su vez, fijan los ojos en él; les enseña a ser como él y hacer lo que él.

Es Jesús el que toma la iniciativa de escoger a los apóstoles, misioneros o enviados. De hecho, él los envía a predicar a los pobres la Buena Nueva «de palabra y de obra» (SV.EN XI:393).

Y se les envía a ellos de dos en dos. Es decir, su tarea es comunitaria. Se les designa, además, como testigos de Jesús y portadores de su presencia en medio de ellos (Mt 18, 16. 20).

Pero, claro, ser testigo y presencia en persona de Jesús supone conocimiento íntimo de él y estrecha unión con él. Es por eso que no se ha de perderle de vista. Tienen que escoger los misioneros con mayor conciencia al que no vacila en escoger a ellos. Pues si no, no les resultará fácil ser como el que se lo ha dignado escoger. Ni le será fácil hacer lo que él.

Podemos escoger a Jesús, pues nos escoge él primero.

Sí, se han de asemejar a Jesús los enviados a quienes tiene él a bien escoger; le tendrán que escoger. Pues él es su inspiración y su modelo. Y él es el primero que recorrer aldeas predicando, enseñando y sanando (Mc 1, 38-39; 6, 6). Por lo tanto, les tocará «llegar a todas las periferias que necesitan la luz del Evangelio» (EG 20). Dejarán claro ellos que la autoridad que les da Jesús es para liberar a las gentes de lo que las esclaviza, oprime y deshumaniza.

Y serán como el que encarna la confianza en el Padre. Por lo tanto, no andarán afanados por lo que van a comer y beber, o con que se van a vestir. Ni darán la apariencia de ser oportunistas en busca de mejores tratos. Buscarán primero el reino de Dios y su justicia. Tendrán la confianza de que todo lo demás se les dará por añadidura; no se agobiarán por el mañana.

Llevarán consigo, pues, solo lo necesario, lo que contribuirá también a que vayan libres y ligeros a su misión. No se han de contar entre los instalados en puestos seguros. A éstos les cuesta dejar sus instalaciones y cambiar de esquemas. El afán por la propia seguridad los puede dejar sordos, como Amasías, a la palabra de Dios que exige justicia.

Los enviados de Jesús harán lo que Amós. No se encogerán ante el rechazo; insistirán, más bien, en lo nuevo y justo que quiere introducir Dios. Pero reconocerán también que la Buena Nueva no se tomará por buena si se impone con rigidez. Ella ha de traer la paz y la libertad.

Además, no se ha de olvidar que el éxito depende de la gracia de Dios (SV.ES VII:250). Y ésta tiene sus ocasiones (SV.ES II:381).

Señor Jesús, concédenos escoger a los pobres y tomarlos por «nuestros amos y señores» (SV.ES XI:862). Así seremos como tú y haremos lo que tú. Haz que captemos también la ocasión de gracia más grande. Es decir, cuando tú entregas el cuerpo y derramas la sangre por el reino y la justicia de Dios.


11 Julio 2021

15º Domingo de T.O. (B)

Am 7, 12-15; Ef 1, 3-14; Mc 6, 7-13