Epiphany of the Lord, Year B-2021

From Vincentian Encyclopedia
Nations, All Nations, Will Worship the Lord

Jesus is the light of the nations. That is why to follow him means to welcome Gentiles from all races, tongues, peoples and nations.

Ps 149, 6 asks that praise be on the lips of the faithful. And swords in their hands to take revenge on the nations.

Is it due to such hate that the chief priests and the scribes do not do as the Magi? Yes, they tell them that the ruler and shepherd of Israel will come from Bethlehem. But they do not lift a finger to find him. Why not?

Either they do not believe those from the nations. For what would they know about things that have to do with Jews?

Or these learned ones do not take Scriptures lightly; there are more pressing businesses, too. Have they yielded to Herod to play safe and not be on the bad side of one who is full of wrath?

Anyway, since those from Jerusalem make no effort, they do not get to see the King of the Jews. But those from the nations get to see and worship him. That is how it is. Those who seek the Lord with all their heart find him (Jer 29, 13), in spite of some setbacks.

The nations enter the kingdom before Israel.

How sad that those who, more than anyone else, should welcome the Good News do not do so. But this is not new.

For there was little trust in the welcome that Zechariah gave to Gabriel in Jerusalem. But Mary welcomed in Nazareth the same angel with more trust and humility. And the common folks, more than the priests and the Levites, heeded John the Baptist in the desert.

It seems, then, that the farther they are from the wise and from Jerusalem, the better off are those that God sends. And later, Jesus will fare better with the simple people, with those from the outskirts, than with the learned. Those from Jerusalem, yes, will plot to kill him.

And we? Are we on the side of the wise from the east, or of the wise from Jerusalem? Do we not look down on those who are from the nations, yes, at the risk of not grasping the one who is their light? And we who have been in the Church for years, do we take Jesus, his teaching and works in earnest? In a creative way?

No, we are not to be small-minded. And we must strive to think up great and holy ways to serve God (SV.EN XII:82).

And not that vinegar is of no use, for each thing is necessary. But it bears asking, right?: Have the years turned us into sourest vinegar, or into aged wine?

Lord Jesus, your Supper is a foretaste of the feast on the holy mountain that you prepare for all nations. Grant that one day we have our fill there of rich food and choice wines (Is 25, 6).


3 January 2021

Epiphany of the Lord (B)

Is 60, 1-6; Eph 3, 2-3a. 5-6; Mt 2, 1-12


VERSIÓN ESPAÑOLA

Naciones todas adorarán al Señor

Jesús es la luz de las naciones. Seguirle quiere decir, por lo tanto, acoger a gentiles de todas las razas, lenguas, pueblos y naciones.

Pide Sal 149, 6 que canten jubilosos los fieles con vítores a Dios en la boca. Y con espadas en las manos, pues se busca venganza de las naciones.

¿Será por tal odio que los sumos sacerdotes y los escribas no hagan lo mismo que los Magos? Sí, les dan la pista de que saldrá de Belén el jefe y pastor de Israel. Pero no mueven ni un dedo para encontrarse con él. ¿Por qué no?

O porque no los creen ellos a los Magos. Pues, ¿qué sabrían de temas judíos los de las naciones?

O porque esos estudiosos de las Escrituras no las toman en serio; hay también negocios más urgentes. ¿Será que se han puesto de acuerdo con Herodes para salvarse del disgusto del furioso?

De todos modos, por no esforzarse, los de Jerusalén no logran ver al Rey de los judíos. Los de las naciones, en cambio, llegan a ver y adorar a Jesús. Así es. Los que buscan al Señor de todo corazón lo encontrarán (Jer 29, 13), a pesar de unos reveses.

Las naciones entran en el reino de Dios antes que Israel.

Qué lástima que no acojan la Buena Noticia los que, más que nadie, lo han de hacer. Pero esto no es nuevo.

Pues ya en la recepción que dio en Jerusalén Zacarías a Gabriel poca confianza hubo. María, en cambio, recibió en Nazaret al mismo ángel Gabriel con más confianza y humildad. Y a Juan Bautista, en el desierto, más le prestaron atención la gente llana que los sacerdotes y levitas de Jerusalén.

Parece, pues, que cuanto más lejos de los sabios y de Jerusalén, tanto mejor para los enviados de Dios. Y más adelante, Jesús se llevará mejor con la gente sencilla, con los de las periferias, que con los entendidos. Los de Jerusalén, sí, tramarán la forma de matarle.

Y, ¿nosotros? ¿De lado de los Magos estamos, o de los sabios de Jerusalén? ¿No desechamos a los de las naciones a riesgo, claro, de no comprender al que es su luz? Y los que llevamos muchos años en la Iglesia, ¿tomamos a Jesús y sus enseñanzas y ejemplos en serio? ¿De forma inventiva?

No, no hemos de ser mezquinos. Y nos tenemos que esforzar en concebir grandes y santos ideales por el servicio de Dios (SV.ES XI:398).

Y no es que el vinagre no sirva para nada, pues cada cosa es necesaria. Pero vale preguntar,¿sí?: ¿Nos han convertido los años en vinagre muy agrio, o en vino añejo?

Señor Jesús, tu Cena anticipa el festín que preparas en el monte santo para todas las naciones. Haz que un día nos saciemos allí de manjares suculentos y de vinos de solera (Is 25, 6).


3 Enero 2021

Epifanía del Señor (B)

Is 60, 1-6; Ef 3, 2-3a. 5-6; Mt 2, 1-12