9 de marzo de 1654
De Enciclopedia
Luisa de Marillac escribe a las Hijas de la Caridad: "Hay que trabajar para adquirir la ecuanimidad y la paz interior en todos los encuentros que se presentan: esto parece extremadamente difícil, pero podemos servirnos de dos o tres medios para ello que nos ayudarán mucho. (El primero) es habituarnos a recibir los pequeños motivos de descontento de la mano de Dios que es nuestro Padre y sabe bien lo que nos es propio. Otro medio es pensar que la tristeza en la que nos sentimos no durará siempre, que cuando pasen esas horas, estaremos en un sentimiento distinto del que estamos en el presente. Y el tercero es pensar que Dios ve nuestro estado; que si los amamos por el amor de Él y para hacer su santa voluntad, lo mismo que nos da mucha pena nos dará un día gran consuelo y esto muy verdaderamente".

