30 de julio de 1849

De Enciclopedia

En París, se inicia la XX Asamblea General de la Congregación de la Misión. Con treinta y nueve miembros, es la más numerosa hasta entonces, contando con participantes de Europa, África, América y Asia. Solo las provincias de Roma, Varsovia y Brasil, por diversas circunstancias, no han podido enviar sus representantes. A pesar de las condiciones políticas poco propicias en Europa y de la epidemia de cólera en Francia, los asambleístas van a realizar, en dieciséis sesiones, un trabajo serio y abundante. La Asamblea va a restablecer la paz en la provincia de Lombardía, en la que algunos misioneros, influidos por las ideas de los tiempos, buscaban una forma de gobierno más colegiada. Como reacción contra la mala influencia de la politización en los espíritus, la Asamblea reglamentará la lectura de los periódicos. También se examinarán y aprobarán las reglas revisadas de los oficios, el directorio de los Seminarios Mayores, el de las misiones y de las otras funciones de la Congregación. Antes de acabar sus trabajos, los delegados expresarán su adhesión al papa Pío IX, exiliado en Gaëte, para lo que encargarán al superior general, P. Juan Bautista Étienne, que haga llegar al Pontífice el texto del "decreto solemne" que aprobarán con este fin.